
Hacer que los calentadores infrarrojos empotrados sean realmente inteligentes
¿Alguna vez has notado cómo los calentadores tradicionales tardan mucho tiempo en calentar la habitación? Tienes que ajustar el termostato, esperar diez minutos a que el aire se caliente… y aun así sigues sintiendo frío.
Los calentadores infrarrojos empotrados en el techo solucionan este problema. En lugar de intentar calentar cada centímetro cúbico del aire en la habitación, estos dispositivos dirigen el calor directamente hacia ti y los muebles. Es como estar bajo el sol en un día frío.
¿Por qué es diferente?
Estos dispositivos utilizan emisores de ondas cortas. Básicamente, el calor viaja en línea recta; llega a tus hombros, cabeza o suelo y se convierte en calor de inmediato.
Lo mejor es que se instalan directamente en el techo. No hay necesidad de tener una caja metálica colgando sobre tu cabeza. Obtienes todo el calor necesario, pero ni siquiera ves los componentes que generan ese calor.
Hacer que sean “inteligentes”
Si quieres sentir ese calor instantáneo en medio de enero, no puedes confiar únicamente en un interruptor manual. Estos dispositivos se conectan a relés inteligentes o controladores Zigbee/Matter. De esta manera, el calor se activa en cuanto entras en la habitación (gracias a un sensor de movimiento) o en cuanto pulsas un botón en tu teléfono.
Para evitar que la temperatura sea demasiado alta o que los equipos se dañen, utilizamos control de intensidad mediante PWM o TRIAC. Es decir, podemos ajustar la intensidad del calor con precisión. Ya no hay esos ciclos molestos de encendido/apagado. Incluso puedes configurar una función de precalentamiento para que la habitación esté cómoda cinco minutos antes de que entres.
Algunas cosas a tener en cuenta
No basta con instalar estos dispositivos en cualquier techo y esperar lo mejor. Debes tener mucho cuidado con los agujeros en el techo. Además, debes asegurarte de que el material del techo pueda soportar el calor; de lo contrario, terminarás con paneles de yeso quemados, lo cual es muy complicado de arreglar.
También hay que tener en cuenta la alimentación eléctrica: estos dispositivos consumen mucha energía. Si no eliges los cables y los interruptores adecuados, la electricidad se cortará en cuanto enciendas el dispositivo al máximo. Vale la pena hacer los cálculos de antemano para no quedarte sin luz ni calor.