
Cuando realmente llega el invierno, las mascotas lo sienten en sus articulaciones y en su circulación sanguínea, mucho antes que nosotros. La calefacción por aire forzado seca los superficies, levanta polvo, y las corrientes de aire hacen que las mascotas busquen un lugar más cálido, incluso dentro de la casa. Los calentadores eléctricos de infrarrojos solucionan este problema. El calor que emiten es similar al del sol: directo, suave y realmente reconfortante.
¿Qué ocurre técnicamente? Los calentadores eléctricos de infrarrojos emiten calor radiante, calentando directamente a las personas, las superficies y los colchones, en lugar de intentar calentar el aire. La mayoría de estos dispositivos funcionan con tubos de halógeno o cuarzo para generar infrarrojos de onda corta; luego utilizan un reflector para dirigir el calor hacia donde sea necesario.
Los modelos típicos se conectan a una toma estándar de 120 V, consumen entre 1,200 y 1,500 vatios, y alcanzan la temperatura deseada en segundos. Se obtiene un calor inmediato, sin ruido de ventilador, y sin ese brillo intensivo que a veces se observa en los calentadores tradicionales.
Por qué este método funciona tan bien para las mascotas Para un entorno invernal adecuado para las mascotas, el calor radiante es más beneficioso para su circulación sanguínea. Penetra en las capas superficiales de la piel, ayudando a que los músculos se relajen y a mantener un flujo sanguíneo adecuado. Esto es especialmente importante para perros y gatos mayores.
Dado que el calor es direccional, se puede dirigir hacia los camastros, las áreas donde nacen los cachorros o hacia otros lugares donde las mascotas se sienten cómodas. De esta manera, se evitan las fluctuaciones de temperatura que ocurren con los calentadores tradicionales, permitiendo así que las mascotas disfruten de un ambiente cálido y constante.
Qué debe tenerse en cuenta El calor de infrarrojos funciona mejor cuando el calentador se coloca a la distancia recomendada, generalmente entre 3 y 6 pies del área a calentar. También es importante mantenerlo alejado de los colchones, la comida y el agua.
Escoja un modelo que tenga una rejilla protectora, protección contra vuelcos y un termostato para un control preciso de la temperatura. Si lo utiliza en un espacio húmedo, asegúrese de elegir un modelo con una clasificación IP adecuada para ese entorno.
Aquí está lo que confunde a algunas personas: el calor de infrarrojos calienta las superficies, no el aire. Por eso, fuera del alcance del rayo de calor, la habitación puede parecer más fría. Este es precisamente el motivo por el cual es importante distribuir el calor de manera adecuada.