
Las fluctuaciones de voltaje son el verdadero enemigo del confort en espacios al aire libre. Una noche, la tensión eléctrica disminuye; al día siguiente, aumenta. Con muchos calentadores infrarrojos, esta variabilidad acorta la vida útil de los elementos que generan el calor, causando intermitencias en el calor emitido y obligándonos a buscar otra manta para calentarnos. Nuestro calentador infrarrojo de bajo ruido está diseñado con un sistema de compensación de voltaje que absorbe esas fluctuaciones, de modo que el calor se mantenga constante y el ruido se reduzca al mínimo.
Lo importante aquí es el uso de un elemento infrarrojo de fibra de carbono, junto con un circuito de compensación de voltaje activo. Cuando la tensión eléctrica fluctúa, el circuito mantiene al elemento en un perfil de potencia constante, evitando así que los picos de voltaje dañen el filamento y que los valles de voltaje reduzcan la producción de calor.
Esto permite obtener un calor radiante estable, sin ciclos intermitentes de calor intenso y luego frío. Hay menos estrés térmico en el elemento, y el calentador puede funcionar silenciosamente en su patio, brindando un calor uniforme. Además, cuenta con un ventilador de bajo ruido y trayectorias de flujo de aire aerodinámicas, por lo que lo único que se escucha es un suave sonido de aire en movimiento, sin ruidos molestos.
La razón por la cual funciona bien es porque su sistema de compensación gestiona activamente la potencia, lo que requiere una toma de corriente dedicada en un circuito capaz de soportar la carga del calentador. Para obtener los mejores resultados, es necesario asegurarse de que el tipo de enchufe y la capacidad del circuito coincidan con las especificaciones del aparato. En condiciones muy húmedas, es recomendable elegir un modelo con un índice IP más alto y colocar el calentador de manera que evite estar expuesto directamente a la lluvia o a los rociadores.