
Introducción
Estos calentadores no se limitan a proporcionar una sensación de confort en una habitación. Están diseñados como emisores de infrarrojos, desarrollados desde cero.
Considérese como un haz de calor focalizado, no simplemente una luz tenue de fondo. En su interior, un tubo de cuarzo relleno de halógeno emite calor direccional de alta potencia. Es un tipo de calor limpio, rápido y directo, adecuado para espacios reducidos donde se requiere calor intenso sin un equipo voluminoso.
Detalles técnicos
Vamos al detalle, que es donde reside el funcionamiento.
Se trata de un tubo de 300 mm con una potencia de 2500 W. Está disponible en versiones de 230 V o 400 V. Esta alta concentración de energía en un espacio pequeño permite un calentamiento casi inmediato. No hay tiempos de espera: al encenderlo se percibe el calor.
La versión de 400 V está destinada a instalaciones industriales con alimentación trifásica, garantizando un funcionamiento equilibrado y estable. Es imprescindible que la tensión coincida con el equipo de control para evitar pérdidas energéticas y reducir la vida útil de la lámpara.
Principio de funcionamiento
La tecnología halógena es clave para el rendimiento del equipo. Mantiene estable el filamento mediante la constante redistribución de tungsteno sobre el elemento caliente. Así, el calentador mantiene una emisión de calor uniforme durante horas sin degradación.
El tubo de cuarzo es resistente a los choques térmicos causados por encendidos y apagados frecuentes, y emite radiación infrarroja directa. Se ha añadido un recubrimiento especial para reducir el deslumbramiento y proteger los materiales circundantes de la intensidad lumínica.
El conector R7s es una solución sencilla y robusta. Asegura la fijación del tubo, una conexión segura y estabilidad mecánica, minimizando vibraciones y problemas en los contactos terminales.
Motivos de su eficacia
La combinación de la tecnología halógena infrarroja, el tamaño compacto de 300 mm y la base R7s proporciona una fuente de calor lista para su integración en calentadores decorativos.
Se obtiene un calentamiento rápido y focalizado con mínima demora.
Sin embargo, la concentración de 2500 W en un tubo pequeño genera temperaturas superficiales elevadas. Por ello, el diseño del alojamiento debe contemplar un espacio adecuado para la disipación térmica y asegurar que todos los componentes soporten las temperaturas de operación. Esto es un requisito fundamental para el correcto funcionamiento.